Se defiende de las acusaciones sobre tráfico de tierras

El notario público número 8, Luis Silveira Cuevas, atribuyó las acusaciones en su contra a que los abogados que creen que su actuación es ilegítima no tienen capacidad de litigar correctamente y por eso le denostan en la prensa o en las redes sociales.

—Además, en mi caso, quienes me acusan tienen que ver con el empresario Carlos García Ponce (que lo demandó por protocolizar documentos supuestamente falsos), es decir, con el poder económico; o con los ejidatarios de Ucú (que los acusan por actos parecidos), pero éstos no tienen nada contra Luis Silveira —sostuvo.

“Escondidos”

—Los inconformes —añade— son los que están escondidos detrás de ellos, es decir, esos muchachos que se han hecho muy ricos con el tráfico de tierras. Los ejidatarios de Ucú no van a pagarle a una empresa para grabar vídeos en mi contra en las redes sociales.

Empero, hay quienes dicen que usted ha tenido decenas de denuncias judiciales por su proceder como notario —afirma el Diario.

—Jamás he estado sujeto a proceso —responde Silveira Cuevas—. Hay demandas civiles de nulidad de escrituras, de las cuales tampoco he sido declarado culpable.

El Consejo de Notarios, ¿ha dado resoluciones en su contra?

—Ahora no hay ninguna. Solo he recibido una resolución contraria por una queja ante ese Consejo, que derivó en una suspensión durante el gobierno de Patricio Patrón Laviada, pero presenté una inconformidad ante el Tribunal de Justicia Fiscal y Administrativa y en el juicio demostré que no era culpable e inmediatamente me restituyeron la notaría. Fue la única vez que se pretendió suspenderme y no procedió, porque no había culpabilidad del notario.

¿Recuerda de qué lo acusaron?

—Que no había redactado algo, pero demostré que eso no procedía, por eso no prosperó la suspensión.

Silveira Cuevas afirma que empezó a trabajar en 1969, cuando estudiaba para abogado, en el despacho del Lic. Pedro Solís Aznar.

Cargos

“He sido delegado de la Profeco, administrador de la Aduana, profesor de la Facultad de Derecho de la Uady, notario desde hace 32 años y abogado litigante de casos difíciles, y nunca había sido tan calumniado, tan señalado injustamente como ahora, por asunto en los cuales no he tenido participación directa”.

¿Le afectan esos señalamientos?

—A cualquier persona calumniada de ese modo, le tiene que afectar, primeramente en su persona y, obviamente, en su desarrollo profesional —responde. Continuará.— Hernán Casares Cámara

 

Diario de Yucatán