La asociación civil “Unidos por una Vida Digna” buscará un acercamiento con la recién creada Subsecretaría de Asuntos Indígenas del Gobierno del Estado, para hacer acciones preventivas que frenen los contagios de VIH en las comunidades rurales, informó el presidente del organismo, Diego Cervera Balán.

Indicó que si en la ciudad capital se carece de información sobre el tema de los contagios de VIH, en las comunidades rurales la situación está peor, porque no hay trabajo de campo para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, y luego de salir de sus lugares de origen, hay personas que regresan infectadas.

Inclusive, dijo que no hay alguna asociación civil que se enfoque a la atención de personas portadoras de VIH en las comunidades rurales, ni mucho menos campañas de prevención.

“Entonces hay que sumar esfuerzos, con la experiencia que se tiene en el tema y con el recurso de las instancias competentes, se pueden tener buenos resultados, para alcanzar las estrategias para reducir los casos de VIH en la entidad”, expresó.

Incluso, dijo que en la Agenda 2030 hay acciones que buscan reducir los contagios de VIH en el país, así como garantizar el tratamiento retroviral de las personas portadoras.

“Hay varios compromisos que México ha firmado y ratificado en esa agenda; sin embargo, se están violando al no cumplirlo”, indicó.

BUSCAN ESTRATEGIAS

Por ello, desde el plano local, buscarán un acercamiento con la recién creada Subsecretaría de Asuntos Indígenas del Gobierno del Estado, para plantear tal situación.

“Claro que también sería importante que los gobiernos municipales pudieran sumarse, para lograr una estrategia estatal con respecto al tema”, mencionó.

Dijo que no se debe olvidar que el VIH ya no es una enfermedad mortal, pues no significa que de inmediato el paciente se va a morir, pero sí es una enfermedad crónica que si no se atiende y controla a tempo, puede desencadenar otras infecciones.

“El VIH es una infección que aún no tiene cura, pero sí tratamiento que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes”, agregó.

Señaló que en el medio rural, las mujeres no están exigiendo a sus parejas que usen preservativo, derivado de un problema de dependencia económica y patrones culturales.

“De verdad que las mujeres de las zonas rurales no se atreven a exigirles a sus maridos que usen condón durante las relaciones sexuales, porque se sienten subordinadas y sin solvencia económica para exigirlo”, finalizó.