En clara violación a la Constitución y a las Leyes Electorales, en Yucatán se desatan campañas anticipadas de conocidos funcionarios públicos de diferentes partidos políticos, en aparente amplio uso de recursos públicos o de dudosa participación privada.

Como la historia es cíclica, en la época de la colonia, en la tierra del faisán y el venado, Francisco de Montejo “el adelantado” se hizo del título como señor de la zona, tal parece esta es la estrategia e intención de varias figuras públicas con cargos actuales.

Tal es el caso del titular de la SEGEY Víctor Caballero Durán, quien ha emprendido una amplia campaña mediática a través de la cual “informa” a la ciudadanía de los programas aplicados en la Secretaría a su cargo, misma que todos los empleados en nómina de varias dependencias estatales deben darle “me gusta” y compartir en sus redes personales pues casi les pasan lista como en la escuela.

Sonado es el caso del titular de la Secretaría Estatal de Desarrollo Social, Mauricio Sahuí Rivero, quien después de encontrar entre sus recuerdos una fotografía donde el actual Gobernador Rolando Zapata, le levanta la mano, la entregó para portada de una revista. Esta imagen fue colocada en elevado número de espectaculares, lo que ocasiono el disgusto entre sus compañeros de partido y del panista Renán Barrera Concha, quien denunció a Sahuí Rivero por campaña anticipada ante diferentes instancias.

En un recorrido que llevó a cabo nuestro reportero por distintos puntos de la ciudad de Mérida, le causó sorpresa la reciente aparición de espectaculares con la imagen de Raúl Paz Alonzo, dirigente estatal del PAN, Diputado local plurinominal, Coordinador de la bancada panista en el Congreso del Estado, promotor de Rafael Moreno Valle y aspirante a un cargo que le permita seguir en nómina del erario público.

Llama la atención que al día de hoy no se sabe de ninguna denuncia ni pública ni formal en contra de la violación a las leyes electorales que realiza Paz Alonzo.

Violar las leyes parece ser práctica segura en la tierra del “no pasa nada” como es Yucatán.